Para ser un buen profesor de EI lo primero es tener bien asentados una serie de conocimientos relacionados con las distintas áreas de aprendizaje. Esos conocimientos son necesarios puesto que no podemos pretender que los niños aprendan algo, aunque sea lo más básico, si nosotros no lo tenemos claro.

Además, hay que ser consciente de las necesidades de los alumnos, es decir, adaptarse a su madurez y tener, no solamente una buena base teórica, sino conocer las particularidades individuales de cada uno de nuestros alumnos. Ser capaz de crear un clima de confianza y empatía para que así la transmisión de conocimientos fluya de manera más natural.

Es importante tener una formación acorde al tiempo en el que vivimos. Aprovechar los buenos aspectos que tiene la educación tradicional pero teniendo muy presentes todos los avances tecnológicos. Es importante el manejar mucha información pero lo es bastante más el hecho de disponer de buenos recursos para interpretarla y adaptarla a nuestras realidades.

Es cierto que lo que se enseña en la facultad tiene una utilidad en sentido estrictamente académico pero la aplicación de estos conocimientos en la práctica diaria es un tema complicado. Quizás sea otra de las cosas que un profesor debe dominar; dotarse de las destrezas necesarias (que se adquieren, básicamente, con la practica) para conseguir transmitir significativamente contenidos útiles y actuales a sus alumnos y alumnas.


Otra de las realidades que debe tener en cuenta un profesor de EI es la diversidad cultural, por lo que debe estar concienciado en la transmisión de una serie de valores universales. Dado que vivimos en una sociedad en la que priman unos valores completamente diferentes a los que pretenden transmitir en el aula, el profesorado debe intentar inculcar en los niños un espíritu crítico para que puedan ellos mismos discernir entre lo que es y que debería ser.





¿Qué tiene que saber un profesor de Educación Infantil para ser un buen profesor?


Antes de introducirnos de lleno en las características que debe tener un buen profesor, consideramos importante destacar que en el ámbito universitario, algunas de ellas no son adquiridas inmediatamente, sino en la puesta en practica.

En primer lugar, el maestro deberá tener claros los contenidos que pretende enseñar a los niños, porque de esa manera establecerá una programación precisa con un contenido globalizado, este conocimiento debe actualizarse de manera constante, para que así no quede obsoleto.

Para que los niños asimilen los contenidos, el profesor deberá tener ciertas capacidades didácticas, porque no llega simplemente con que el docente tenga un cierto conocimiento teórico si verdaderamente no sabe como transmitirlo al alumno, por ello son básicas y fundamentales.
La motivación es un valor imprescindible a tener en cuenta en todo momento, porque solo de esta manera se creará un clima de aprendizaje propicio.

El docente también deberá saber crear un buen ambiente en el aula, en el que los niños se sientan cómodos, solo de este modo participaran en la actividad de aula; este buen ambiente también se consigue gracias al hecho de fomentar valores adecuados en los niños.

Otro aspecto a tener en cuenta para ser un buen profesor es tener los conocimientos necesarios para detectar los posibles problemas de aprendizaje en los niños y niñas, y en la medida de lo posible tratar de solucionarlos con la ayuda de otros expertos.

Un maestro no debe centrarse únicamente en la organización de su aula, sino también en la de todo el centro educativo, ya que de este modo tendrá un amplio conocimiento del mismo que le permitirá poder realizar actividades en el exterior, y al mismo tiempo saber la disponibilidad de los recursos para así poder gestionarlos con imaginación.